Los estudios del Departamento de Demografía de la Universidad de la República demuestran que en Uruguay se mantiene la concentración de la población radicada en cuatro departamentos de la región sur (Montevideo, Canelones, San José y Maldonado) que, desde el año 1960, concentran más de la mitad de la población del país. Aunque se mantiene la primacía de la ciudad de Montevideo, se observa una pérdida de la misma en la participación de la población total. En cambio Maldonado, Canelones y San José (que en gran medida conforman el área metropolitana de Montevideo) se convirtieron en la única zona netamente receptora de migrantes.
En consecuencia, la ciudad de Montevideo pierde población y se extiende, produciendo el decaimiento de las áreas urbanas consolidadas y la profundización del proceso de segregación socio-territorial de la población. Dentro de este contexto de transformaciones demográficas y socio-económicas, el Estado ha procurado revertir esta tendencia de la zona metropolitana, pero su accionar ha sido insuficiente o ineficaz. Las políticas públicas en la ciudad de Montevideo no lograron detener o revertir el despoblamiento de las áreas centrales, por lo cual el stock construido en estos barrios presenta un porcentaje cada vez mayor de viviendas vacías.
De hecho, en 44 de los 62 “barrios” de Montevideo se registra una pérdida de población. El barrio que presenta la mayor pérdida es la Ciudad Vieja (en términos relativos) por segundo período intercensal consecutivo, llegando a registrar un 27% de viviendas desocupadas en el Censo de Población y Vivienda del 2004 (CPV04). Paralelamente, en algunos barrios de la periferia (como es el caso de Villa García-Manga Rural) se observan los mayores índices de crecimiento poblacional, tanto en términos relativos como absolutos.
Estos procesos de desplazamiento de la población en el territorio genera una subutilización tanto del stock construido como de la infraestructura urbana de las áreas centrales de la ciudad y, en contrapartida, obliga al gobierno local a proveer infraestructura urbana en las áreas en expansión en la periferia de la ciudad.
Según un estudio realizado en el año 2006 por el economista Carlos Casacuberta para el Instituto Nacional de Estadística, Montevideo presentó un total de 440.746 viviendas ocupadas en el Censo de Población y Vivienda del 2004, mientras que se observaron 57.545 viviendas desocupadas, o sea, un 11.6% del total (conformado por 1.1% de viviendas en construcción o reparación, 4.1% en alquiler o venta, 1.5% de uso temporal y 4.9% otras). Entre el Censo de 1996 y el del 2004, se observó una tasa de crecimiento de 7.0% de las viviendas desocupadas para la totalidad del país. Si bien el estudio no especifica la tasa de crecimiento de viviendas desocupadas para Montevideo, algunos especialistas sugieren que esta tendencia continúa en aumento.
Dentro de este contexto vale preguntarse: ¿Quiénes son los propietarios de estas viviendas vacías en las áreas centrales de la ciudad de Montevideo y cuáles son las motivaciones económicas por las cuales no las venden ni las alquilan? Existiendo un déficit habitacional, ¿por qué la demanda y la oferta no se ajustan? Y por último, ¿dónde ajusta el mercado?
Estimador de Diferencias en Diferencias
Hace 16 años
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